domingo, 15 de septiembre de 2013

Julio Cortázar, RAYUELA


Recordar (del latín recordis): volver a pasar por el corazón.
Año 1963, año cero de Rayuela, 2013 ha transcurrido medio siglo desde su primera edición.
Rayuela, la novela imaginada por Julio Cortázar. Una historia que transcurre entre Paris y Buenos Aires, que se puede leer de manera convencional, de atrás hacia adelante o como una verdadera rayuela, dando saltos.
La primera edición de Sudamericana, llegó a las librerías con tapa negra, sobre la cual se veía un sencillo e inocente, pero no tanto, dibujo callejero de una rayuela; ese juego infantil, donde partiendo de la tierra y a saltos sobre once casillas la meta es alcanzar el cielo.
La última edición de Alfaguara, luce algo más formal, sobre la tapa blanca, las letras negras de la palabra rayuela insinuan las casillas y una piedra solitaria invita desafiante a iniciar el juego de la lectura.

Al momento de la primera edición de Rayuela, Julio Florencio Cortázar Desconte, si bien ya había publicado varias obras, era poco conocido por los lectores argentinos.
Esa desinformación no fue impedimento para que el libro se agotara en menos de un mes; el éxito mundial de Rayuela, catapultó la figura del escritor Julio Cortázar.
Sorprendentemente, inclusive para el propio autor, la aceptación partió de los más jóvenes, como si la hubieran estado esperando; inmediatamente se sintieron identificados con la transgresión de la escritura, aceptando gustosos la invitación a participar de forma lúdica en la lectura de la obra, transformándose en verdaderos "cómplices" y no comunes, simples y pasivos lectores.
Este gran cambio representa el predominio de la imaginación al servicio de la invención.
El mejor aliado con el que contada el autor, para explorar un mundo nuevo en la estructura y el lenguaje, era el lector; generosa e innovadoramente se le invitaba a transformarse en "lector cómplice", abordando lo escrito por diferentes caminos.

A partir de Rayuela, todo se empezó a saber de su autor y a recrear la vida de los personajes principales de la novela: La Maga, Oliveira, Rocamadour, Pola, los miembros del Club de la Serpiente, todos los de allá, de París y los otros los de Buenos Aires, los de acá: Talita, Traveler, Morelli; el autor introdujo en la trama esos personajes fascinantes, que a la manera de cualquier ser humano, protagonizan una serie de búsquedas, persiguiendo el conocimiento de sí mismos y el de los otros, transformándose en sujetos de encuentros y desencuentros, pero la búsqueda trascendental no desestima el humor, incluso el más desaforado, que borra lo rutinario y quita la solemnidad a cualquier suceso que podría volverse sentimental.
"El humor es el filo que nos ayuda a atravesar el drama social" O. Landi.

Aunque la propuesta de Rayuela es propia de la vanguardia, resulta difícil clasificar a Julio Cortázar en alguna corriente concreta, si bien se mueve en un borde cercano al surrealismo o a algunos creadores vinculados a sus orígenes, es prudente pensar en lo que el propio escritor pensaba de sí mismo, se definía como un hombre de pocas ideas, no muy lúcidas, creía tener intuiciones, aunque se maravillaba por el funcionamiento de una inteligencia pura, decía que su manera de comunicarse con el lector, era por otro camino y no por el de las ideas, sus ventanas de comunicación eran los poemas, los cuentos, terrenos que tocan lo irracional, para el autor de Rayuela, en lo fantástico es donde se encuentra su noción de realidad, lo fantástico y lo real se entrecruzan cotidianamente, es así que posiblemente la magia  de Rayuela radique en su forma tan particular de ver la realidad. Rayuela es un libro nacido del espíritu lúdico e irreverente de un autor singular.
Rayuela es la novela celebrada por autores consagrados, como: Mario Vargas Llosa, Jorge Luís Borges, Carlos Fuentes, Octavio Paz, la juzgaron "Una de las mejores novelas del siglo XX".
"Ningún otro escritor dió al juego la dignidad literaría que Cortázar, ni hizo del juego un instrumento de creación y exploración artística tan dúctil y provechoso. La obra de Cortázar abrió puertas inéditas". Mario Vargas Llosa.
"Prosa hecha de aire, sin peso ni cuerpo pero que sopla con ímpetu y levanta en nuestras mentes bandadas de ímágenes y visiones, vaso comunicante entre los ritmos callejeros de la ciudad y el soliloquio del poeta" Octavio Paz.
También recibió críticas poco halagadoras, se hablaba de la "anti-novela", aunque su autor prefería definirla como la "contra-novela".
Cortázar fue considerado un precursor del boon latinoamericano destacándose, por su ruptura con los moldes clásicos y la asombrosa y profunda psicología de sus personajes.

Rayuela es un desafío al lector, una invitación cómplice, donde se habla de la vida y el arte, un juego que no siempre resulta placentero y que como toda apuesta tiene escollos  que sortear, uno de ellos es la erudicción del autor que intimida a quienes no posean esa enciclopedia cultural. A lo largo de la novela Cortázar va remarcando su escrito con citas y referencias de destacados escritores: Roberto Arlt, Antonin Artaud, Charles Baudelaire, Willian Faulkner entre otros, también son numerosas las referencias a músicos como Louis Armstrong, Thelonious Monk, Charlie Parker, Erik Satie y Stravinsky, el escritor era un apasionado de la música y en especial del jazz, un género que de una manera u otra está presente en sus escritos.

Los estudiosos de Rayuela, concluyen que la aceptación y fascinación de los lectores, a pesar de tratarse de un largo y erudito escrito ficcional, se debe a que Rayuela es un libro "insigne", como el Martín Fierro y otros que admiten diversidad de lecturas.

Rayuela un juego infantil que algunos adultos recuerdan con nostalgia y pocos niños de esta época, saben de que se trata. Rayuela, el título de la contra-novela de Julio Cortázar, el nombre que El mismo eligió luego de descartar el de "Mandala" por encontrarlo pretencioso. Rayuela ese juego que desafía a llegar al cielo. Rayuela la novela que invita a la lectura cómplice, que despierta el deseo de pasarlo bien, que genera la ilusión de escribir para de alguna manera reinvitar a su lectura a quienes aún no lo hicieron.
Saltar las casillas de sus capítulos en el orden azarozo que la piedra de la incertidumbre de la vida lo disponga, con el entusiasmo de alcanzar el cielo aunque bien no se sepa que nos pueda pasar en esa instancia.

Rayuela fundamentalmente es la historia de la relación con La Maga, una historia sentimental ya concluida, vista desde el recuerdo.
"Entre La Maga y yo crece un cañaveral de palabras, apenas nos separamos unas horas y ya mi pena se llama pena, mi amor se llama amor... Cada vez iré sintiendo menos y recordando más, pero qué es el recuerdo, sino el idioma de los sentimientos" (21), etc.

Publicar un comentario

Archivo del blog